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jueves, 26 de diciembre de 2019

Poesía: Ansiedad

Por: Dinorah Martínez Prieto

Lagrimas de Acuarela - Marion Bolognesi


Es de esos días donde mi camino se desvía
y mi carga no se hace ligera,
cada paso que doy hace que mis pies
se hundan en el lodo y no hay modo de regresar.

Cada respiro que doy aprieta más mi pecho,
mis lagrimas brotan mientras la oscuridad 
me va rodeando con su frío abrazo
y empiezo a entrecerrar mis ojos.

Cada minuto que pasa me voy reduciendo
aumentando la opresión que no es ajena,
deseando con intensidad que esto pase,
que ya se vaya de mi y nunca vuelva.

Mi cabeza da vueltas mientras escucho
que estoy exagerando,que no es nada
y que pronto pasará esto que experimento
pero sé que esto jamás se irá.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Poesía: Histrión

Por: Henry Castellanos

Stańczyk - Jan Matejko


En desasosiego he de vivir
Burlado por la teatralidad de un escenario
Con deslumbrantes luces que me cegan
Y me convierte en servidor y esclavo suyo

Recorro las relinchantes tablas
De lado a lado con tentativas de tropezar y caer
Pero me mantengo sobre la superficie
Aquí se teje la trama y el espectáculo comienza

Las risas aquí son compradas
Y esa vesania me pide a golpes que dibuje mi rostro
Y el que dirige grita que es un acto de jarana
Donde yo protagonizo este sainete

Escupo entonces una risa
Y el público se encandila en aplausos
No queda de otra que mantener la bufonada
Y hacer del corazón herido una hoja de papel estrujado

Mudo en pantomimas el llanto y la congoja
Y convierto en una mofa los sollozos del dolor
Hago una masa amorfa
Que surge de la risa fingida de mi amor capolado

Se convierte entonces todo en icónica farsa
Donde río del dolor
Donde separo el sentir y el expresar
Donde no soy mío sino de otros

Luego que el acto termina
Expongo mi rostro ante el espejo
Y a solas exploto en desconsuelo
De la vetusta mancha de dolor en mi imagen

El maquillaje cae
Deslizándose con la secreción de mis ojos
Dejando ver al verdadero imitador
Escondiendo la emulación

Entre sollozos y risas vivo el delirio
Sumido en el álgido estupor
Que nace de ser alguien más
Y que no muere mientras el telón no cierre

Tizno una vez más el rostro
Y río del dolor que envenena el corazón
Río porque cada mueca es comprada
El espectáculo sigue...



sábado, 26 de octubre de 2019

Poesía: Rocío

Por: Arturo Salort


Te conocí en el centro de la tormenta,
no por afán, sino de la casualidad
que surge al ver una flor 
bajo la pureza del rocío

no fue el bar donde bebí mi corazón
con hielos, ni los motivos
que tuve para acariciar
cada mancha de tus pétalos.

Fue la inercia de tu aroma,
el sabor de tus pistilos, 
los años que pasé en silencio 
viendo germinar tu tallo

después de mí llegarán otros otoños
y mudarás de hojas,
más no recordaré a la flor marchita,
sino al capullo que un día 
empapé con mi rocío.



sábado, 12 de octubre de 2019

Poesía: Aluvión de estrellas


Por: José Avendaño




Llegas cansada a mi memoria
tropezando, vas a tientas.
Tu música me llama,
sonoro canto.

Confías en tus palabras,
aleteo incesante de libélulas incesantes
de pájaros antiguos.

Emerges ante mí como última rosa
que habita un desierto.
Tu deseo de lucha trasciende mi fuerza
y sólo contemplo tus manos, tu valor.

Soy tu pupilo amedrentado
bajo sombras de árboles infantiles
y de dibujos rotos.

Soy el niño que te llama
en alta hora desde la cama,
el que repite tu nombre al vacío de la noche.

Qué elevado es tu pensamiento,
apenas y logro seguirte
en este murmullo llamado vida,
voy tropezando, tieso, lento
y sin tu guía.

Se acerca la hora en que te marches
es un tic tac incesante, solemne
Lo sé y tiemblo bobo ante la idea. 

Qué borroso será entonces
qué infinito caerá en esa noche
sobre mis ojos, sobre mis párpados. 



*****



Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Es pasante de la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 

  Ha sido ganador del 1° Concurso Nacional de cuento Fantástico "El Axolote"; ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH; finalista en la 2° edición del concurso Internacional de cuento corto "The World we live in"; obtuvo una mención honorífica en el II concurso Regional de Literatura: ApassionataHa publicado en diversas revistas literarias, entre las que destacan: ÍcaroRetrúecanoMonolitoClaroscuro, Casa Negra/cineLetra SueltaFue coeditor de la revista literaria Claroscuro.
Sus textos han sido antologados en Memoria en blanco en 2018; Apassionata: literatura motelera contemporánea en 2019; Mujer que teje de noche en 2019.

   Asistió a los talleres  de creación literaria de Eduardo Antonio Parra, Mauricio Molina, Mario Bojórquez, Glafira Rocha y Renee Acosta. Fue becario para asistir al taller de literatura realizado en el marco del Festival Interfaz Signos en movimiento.
Asistió a las actividades académicas de los Coloquios Cervantinos Internacionales  XXV y XXVI. Cursó un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).


domingo, 15 de septiembre de 2019

Poesía: Intensamente

Por: Amitzia Arroyo


"Frog Prince" by Warwick Goble 


Fuiste cumbre luminosa en mi sombra
lejanía, luz, vida en un instante.
Caos pendiente todavía.

Fuiste mar en mi desierto, barco y vela
Más que un yin-yan
en momentos que brindaron armonía.

Fuiste miedos derribados, sueños y metas alcanzadas,
plan inerte convertido
en flexibles convivencias.

Fuiste cielo derrotado, sombra, mar
y sueño dado. Fuiste un te quiero amado
y un olvido quebrantado.

Y hoy que ya no eres, me pregunto
¿cómo has estado?, bien o mal te quise
¿en tu mente me he quedado?

Clara luna nos envuelve, entre dudas y recuerdos
Entre un te quiero y quise
Que seguro he olvidado.

No me pidas que me quede doblemente,
quizá entonces pensaría en tenerte para siempre.
Si así tú decidieras, no te olvides vanamente
que me quieras como quieras, es valiente
si depende de un amor que es trascendente.

No sé si tú me quisiste o si aún me quieres
Si depende de quererte, yo te quiero como puedo.
Quiéreme así entonces,
como puedas, como puedo.
Un equilibrio perfecto que me debes y que te debo.

Basta ya de decirte lo que siento,
yo me quedo libremente
en tu cielo que es mi cielo.



*****



Sobre la autora:


Sonia Amitzia Arroyo Hernández nació en Marías Romero, Oaxaca el 23 de mayo de 1996, sin embargo su estancia fue corta. A los cuatro años se cambia de residencia a Chiapas de Corzo donde dio paso a sus primeros grados de estudio.

    Posteriormente estudió el grado medio superior en el COBACH 33 de la misma ciudad. Al culminar su bachillerato formó parte del Consejo Nacional de Fomento Educativo prestando  su servicio a este durante un año. Lo cual la encaminaría a la elección por la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericanas, cursando actualmente el noveno semestre en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) donde ha publicado en la gaceta escolar uno de los poemas de su autoría.

    Además de conseguir una estancia temporal en la Universidad Autónoma de México (UNAM) enriqueciendo sus conocimientos y habilidades escritas y volviendo a Chiapas con una visión más amplia en la materia.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Poesía: Principio de Nirvana

Por: Helena Zirot






La rabia me alimenta
Y el fuego que destruye todo lo que toca
Mi interior es un terreno pantanoso
de calamidades y desprecios

La rabia me alimenta
Soy la espuma ácida que asciende
Por las branquias del dragón colérico
Y el fuego en el que escupe
toda su terrible furia 

Habito el miedo frío
El filo silencioso en medio de la noche 
que, sediento de sangre
aguarda hundirse en la inocencia

En mí anida toda la avaricia
Alberich y su codicia temblorosa
Mi maldición se extiende por los campos 
matando de hambre sin reparo ni piedad 

Y sin embargo
todo este torrente detenido,
pausado de repente
Cómo si en una presa se encontrara

Apenas contenido,
Debilita el impulso de su impacto
Ante esta pequeña y frágil
Dorada --siempre-- 
hojuela de ternura 



viernes, 30 de agosto de 2019

Literatura: Abono de tierra (Poema)

Por: Henry Castellanos 


                                           Alfredo Greñas, El escudo de la regeneración (1800)


Caen las rosas sobre la tierra y sobre la tierra misma nace el odio,
que se vulgariza como venganza generacional.
Mientras tanto entre tus apaleados cueros,
que cuelgan viejos y mustios,
se expanden las fístulas y las úlceras se hacen visibles al ciego,
y es el ciego intransigente que legitima la putrefacción.

Mientras las rosas siguen regándose sobre el suelo,
sobre el suelo mismo se abre una hendedura
y sobre la hendedura un concepto se perpetua.
Y la muerte sonríe y con su mueca de hoz ensancha la fisura,
que es espectáculo y que es indiferente para las rosas
que a su scapus aún corresponden.

Entonces un golpe impacta la tierra y estremece el día, la tarde y la noche
Pero la tierra solloza de dolor
Y el sufrimiento y el impacto pasaran para el día, la tarde y la noche de mañana.
El concepto seguirá latente, pero pasivo
cual noticia que es increíble,
pero para mañana algo más absurdo tomará su lugar.

La grieta que se hará más grande y hundirá el suelo,
se tragará la animadversión y los conceptos imperecederos.
Y de las rosas derramadas nacerá un invernadero
o sucumbirá la historia que muchos niegan.

Aquí ya no hay patria,
no hay consuelo ni dignidad que se sostenga
sobre la vil y desesperante magma indiferente
                                                                                       [Que nos cubre.]
Si me preguntan algún día por el sentido
de ser de este pueblo,
regurgitaré con el máximo desprecio.


lunes, 1 de julio de 2019

Limpieza

Por: Dinorah Martínez Prieto




Mientras estoy acomodando el caos de mi vida
me fijo en lo que debo guardar en cajas
y lo que debe quedar a la vista.

Voy limpiando los polvosos estantes
que han acumulado experiencias y lágrimas.
Las anécdotas deben ir al álbum de recuerdos,
mientras los lamentos se deben embotellar.

Las telarañas se estaban acumulando
en las esquinas de este corazón;
nada que un sacudidor y un paño limpio
no puedan retirar de la superficie.

Ese olor a desinfectante me avisa
que de a poco voy avanzando,
mientras las partículas de polvo
flotan como las pasadas emociones.

Me embarga el aroma de fresca brisa
en lo que voy dejando las cajas en el ático;
y las figuritas de porcelana 
lucen como nuevas después de la limpieza.


miércoles, 26 de junio de 2019

Ángel caído

Por: José Avendaño


"La caída de Lucifer" Gustave Doré (1866)


 

Dejas atrás el páramo
aquel desierto hecho de migajas, de insectos rapaces;
lo dejas, y al hacerlo, quieres remontar el vuelo.
Ave sin jaula
acaso tu condena ha sido pagada
acaso algún benefactor ha aligerado tu carga.

Sin alma, vuelves como Ícaro sin alas
mutilado, quemado, zaherido

vuelves, y traes la espalda lacerada
y el costado herido.

Vuelves despotricado
ángel caído
pájaro de paraíso perdido.

Regresas hecho otro,
sin tu mascarada ostentosa
ni el ínclito trono;
regresas expiado
con tus pecados al aire
Lucero de la mañana. 

Eres el engañador
el falso anunciador 
el que trae quejumbrosa pelambrera. 



II 


Y cómo deshacer tu ignominia
-te preguntas-
andas con la mirada en fuego
con los pies a rastras
y la mano hollada con la palabra venganza.

Y cómo hacer, te preguntas
y cómo hacer
para volver luz el espacio oscuro
iluminar lo inabarcable 
si entre risa y llanto se cierran tus párpados. 

Eres el que desafió la autoridad
el que se dijo así mismo: "soy el primero" 
Más la zarza llameante
otra vez la voz de tu consciencia
vino a imponer su condición.

Hace falta la eternidad
más toda de sangre y fuegO
para calmar tu ira.
Hace falta hacer del sol
un ramillete de jirones.

Y para qué tanta venganza
y para qué
si nada de lo que hagas
hará calmar la sed que te devora,
ni hará que te devuelva tus horas y tus días.

Por eso el silencio es tu último hogar. 
El único.



*****



Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Es pasante de la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 
Ha sido ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH. Obtuvo una mención honorífica en el II concurso Regional de Literatura: ApassionataHa publicado en diversas revistas literarias, entre las que destacan Ícaro, Retrúecano, MonolitoClaroscuroLetra Suelta
Sus textos han sido antologados en Memoria en blanco en 2018 y Apassionata: literatura motelera contemporánea en 2019.
Asistió al taller intensivo del cuento del escritor Eduardo Antonio Parra. Fue becario para asistir al taller de literatura realizado en el marco del Festival Interfaz Signos en movimiento.
Asistió a las actividades académicas de los Coloquios Cervantinos Internacionales  XXV y XXVI . Fue participante en el festival cultural La hojarasca en sus ediciones II y IV.  
Cursó un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).






lunes, 17 de junio de 2019

Poesía: Ser, estar

Por: Helena Zirot


Atardecer en la avenida Karl Johan (1892) - Edvard Munch


Las nueve de la noche en la avenida... 

Soy los autos y sus faros,
pasos que se pierden sobre el piso,
gota que resbala sobre el vidrio,
estrofa muy pequeña
de no más de seis palabras.

Soy la vieja costumbre de una mano, 
el eco y sus murmullos, 
las 4 de la tarde de ese lunes,
poste a media noche, 
los árboles y el ruido,
quién pasa a toda prisa,
quién no toca más esa puerta.

Soy el perro del vecino, 
que ladra a deshoras, 
los grillos y su grillar, 
el brillar de las estrellas,
un par de sonrisas,
en una vieja foto 
y en otra nueva, 

Ése espacio,
donde no aparezco
junto a ti...



domingo, 26 de mayo de 2019

Literatura: 'La palabra oscura se derrama en tu vientre', de Edgar R. Camacho (reseña y descarga gratuita).

Por: Uriel Delac




La palabra oscura se derrama en tu vientre es el primer poemario de Edgar R. Camacho, publicado recientemente por la Sección 38 del SNTE. En él, el poeta da rienda suelta a sus deseos y miedos más profundos. Dividido en cinco partes, en un tono hasta cierto punto confesional y reflexivo, el autor nos habla de la soledad, la mujer, la muerte y la pérdida; emprendiendo un singular viaje por la poesía amorosa, erótica e incluso social. Y es que no puede ser de otra manera, ya que sin duda su labor como Maestro ha influido en esa percepción, en donde se desea la posesión del otro y al mismo tiempo su libertad; en donde el dolor se convierte en cotidiano en grado tal que no se añora el ayer, sino que más bien representa duelo por el hoy y un réquiem por el mañana.

El poemario, construido en torno a aparentes contradicciones temáticas, tiene en sus dos primeras partes como hilo conductor la manifestación del eros. No obstante, predomina siempre un tono melancólico, nostálgico y hasta violento que a cada momento nos recuerda que incluso la muerte es un acto de amor. También encontramos episodios más optimistas, en los cuales el poeta nos confirma que el deseo es el residuo de la necesidad articulada como demanda, es decir, aquello que se desliza por debajo del recuerdo de la satisfacción primaria y que no es otra cosa que la realidad estructurada como un lenguaje. Así, el mundo sentido como un lugar inhóspito y poblado de rarezas, se salva únicamente por la presencia de ese eros dirigido a la mujer.

La tercera parte de La palabra oscura se derrama en tu vientre es ante todo reflexiva. Básicamente, supone una especie de balance con tintes surrealistas que el autor hace de su estadía en este mundo mediatizado por el lenguaje del otro. Agrupa este apartado una serie de poemas espléndidos, de un simbolismo que trasciende la anécdota para ir en busca de la génesis de la derrota y tal vez tratar de encontrar una (fallida) salida.

Las dos partes restantes del poemario implican el enfrentamiento con los terrores que derivan de una realidad social en todo decadente. Que sobre decir que los poemas asimismo son espléndidos y nos presentan al mismo tiempo una profunda meditación sobre el transitar por esta convulsionada sociedad y el modo de vivirla llevando a cuestas ese equipaje que hemos ido acumulando a lo largo del tiempo: el amor, el duelo, el dolor, la felicidad, las renuncias, las derrotas, el ayer que arrastramos y, a manera de Freud, la confianza en un (probable) porvenir de una ilusión.

En suma: un poemario bastante atractivo y con episodios verdaderamente notables, en donde Edgar R. Camacho nos hace escuchar su bella prosa inundada de recursos metafóricos muy bien logrados que nos transmiten la suañoranza y el surecuerdo de un mítico pasado en donde todo estaba bien, pero que paulatinamente nos va conduciendo hasta el más descarnado de los realismos (representado por el hoy) y la clara inquietud por un futuro del todo incierto. 

Un libro que nadie debe perderse.

La descarga es gratuita.