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miércoles, 13 de noviembre de 2019

Literatura: Seis Minificciones

Por: José López Avendaño

Remedios Varo 


I. El enamorado 
 Se pasó la noche en vela redactando la carta de amor. Leyó a Sabines, a Rulfo, a Arreola. En la mañana compró flores y fue a verla al trabajo. En la oficina de su amada ya había otras flores, más exuberantes, más costosas y en la esquina, abierto a la vista de todos, el estuche de un anillo.


 II. Suerte
 — ¿Crees que ahora descanse en paz? ­­—Dijo alguien a su amigo.
El otro sonrió.
— De seguro sí, debía varios meses de renta y su ex esposa le había pedido pensión.


III. Insomnio
Oí sus ronquidos hasta mi cuarto. Parecía un cerdo, un ogro malhechor. Mi paseo nocturno estuvo interrumpido. A veces somos los fantasmas quienes somos molestados por las personas. 


IV. Cita
La citaron en el parque al alba. Estaba vestida de tenis y ropa deportiva, se puso a trotar mientras que, lejos de ahí cada uno de sus amigos, quienes la citaron, dormían plácidamente en sus camas. 


V. Presentación de libro
La sala estaba llena. Apretujados, los asistentes se desparramaban en los pasillos. Algunos llevaban su libro para obtener una firma. Un señor subió al estrado, todos callaron expectantes. Dijo: lamentablemente el autor, por otro compromiso, no pudo llegar. 


VI. Nudista
Ahí está, puesta en medio de la habitación para ser adorada como la diosa que es. Apenas me ve y se sonroja. La quise desde la primera vez, ahora que se ha convertido en una pieza en exhibición ya no la quiero.


*****

Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Es Licenciado en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 

Ha sido ganador del 1° Concurso Nacional de cuento Fantástico "El Axolote"; ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH; finalista en la 2° edición del concurso Internacional de cuento corto "The World we live in"; obtuvo una mención honorífica en el II concurso Regional de Literatura: ApassionataHa publicado en diversas revistas literarias, entre las que destacan: ÍcaroRetrúecanoMonolitoClaroscuro, Casa Negra/cineLetra SueltaFue coeditor de la revista literaria Claroscuro.
Sus textos han sido antologados en Memoria en blanco en 2018; Apassionata: literatura motelera contemporánea en 2019; Mujer que teje de noche en 2019.

Asistió a los talleres  de creación literaria de Eduardo Antonio Parra, Mauricio Molina, Mario Bojórquez, Glafira Rocha y Renee Acosta. Fue becario para asistir al taller de literatura realizado en el marco del Festival Interfaz Signos en movimiento.
Asistió a las actividades académicas de los Coloquios Cervantinos Internacionales  XXV y XXVI. Cursó un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).



domingo, 11 de agosto de 2019

Literatura: Dos minificciones

Por: Yadira Rojas León


"El beso" Gustav Klimt  (1908)


I. Un solo para solo

Ya me di cuenta que cuando amas, lo haces con todo el corazón… Ahí va mi mula se seis (puso la ficha el chico mientras leía un mensaje en la pantalla de su celular).

Ella miró de reojo y acomodó su ficha: Sí, trato de ser consciente de cuánto amo... disfrutarlo.

A mí sí me hubieras amado totalmente... replicó el muchacho; colocó la ficha sobre la mesa y sonrió.

Observó al joven frente a ella y respondió:  

Pero también, cuando no amo, disfruto jugar...  sonrió. 

Después susurró: Capicúa[1].


*****
 

II. Caricia

La mujer se acercó amorosamente al joven, le acarició la cara y le dijo: "m'ijo, si se va a quemar que sea por alguien por quien valga la pena. El infierno no se construyó por error".




[1] Jugada que consiste en hacer dominó con una ficha que puede colocarse en cualquiera de los dos extremos.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Literatura: ficciones

Por: José Avendaño

Golfish (1911) by Henri Matisse, 140 x 95 cm.

I.Peces rojos

La pintura que llenaría de desconcierto a Sergio Pitol siglos después, Los peces rojos, salía de sus dedos. Cierta ilustración japonesa acompañaba sus días y Hokusai era la inspiración apropiada. Atrás habían quedado los recuerdos de su paso por la abogacía. —Con el arte no se pude discutir, —se repetía a menudo. 
Les fauves... Esta frase que al principio le molestaba repetir, ahora cobraba significado y concluía que todos los hombres eran bestias salvajes: bestias que huyen de su naturaleza. 
Supo que la pintura era ese regreso a la cuna.
Con esta idea en mente se fue a acostar.



II.Punto y línea sobre plano

Nina lo regañaba desde temprano por no ser tan perspicaz. Era el padre de la abstracción, aunque este título pronto sería sólo un recuerdo. 
Por su parte, él siempre pensaba que había algo de espiritual en el arte siendo la libertad el estandarte y, como escudero de Gautier, murmuraba entre dientes: El artista es el sacerdote de la belleza.
—¡Ayyy, por Dios Wassily! —lo amonestó Nina—, deja de decir rarezas y termina ese cuadro para que subas a cenar.
Wassily simplemente se calló...


*****


Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Es pasante de la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericanas por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 
Ha publicado en la revista literaria Monolito; en la revista Claroscuro; en la gaceta Letra suelta (UNACH)Ha sido ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH. 
Fue participante en el festival cultural La hojarasca en su segunda y cuarta edición, participante también en la  asistió a los Coloquios Cervantinos en sus ediciones XXV y XXVI. 
Cursó un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).


sábado, 7 de julio de 2018

Literatura: Dos mini ficciones.

Por: José Avendaño
 

El imperio de las luces (1954), René Magritte.


I. Oda de un viejo piano

Tendido en un oscuro pabellón colmado de enfermos, sus ojos mustios guardan con recelo un brillo oculto: Zaratustra habla por esos ojos ya difusos.
En una esquina, su único compañero es un viejo piano traído de un burdel: cuando se siente triste —que es la mayoría de las ocasiones— posa en él su mirada por mucho tiempo. A su lado, pasan sin ver otros que como él sufren. La impotencia más grande es ver el objeto amado y no entender lo que se siente.

 

II. La creación

Reconocido por su excentricidad, su trabajo serviría después para influir en Sir Isaac Newton. Lo cierto es que toda persona que no lo conocía lo suficiente buscaba evitarlo por su dureza; aunque esto no ocurría con sus alumnos de Basilea, quienes le admiraban y se mostraban perplejos ante su saber y elocuencia.  
  Había dominado el arte de la antigua alquimia, aunque su mejor aporte pronto saldría a la luz: la creación del homúnculo. Sus contemporáneos se mostraban escépticos ante esta idea, pues el mundo no estaba preparado para algo así. No obstante el hecho era otro, pues sin saberlo ni pensarlo, todo el tiempo habían contemplado al homúnculo en carne y hueso.
  En efecto, el creador yacía desde mucho tiempo atrás en el sótano del laboratorio...



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Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Cursa la carrera de Lengua y Literatura Hispanoamericanas en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 
Ha publicado en la revista literaria Monolito; en la revista Claroscuro; en la gaceta Letra suelta (UNACH)Ha sido ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH. 
Fue participante en el festival cultural La hojarasca en su segunda y cuarta edición, participante también en la  asistió a los Coloquios Cervantinos en sus ediciones XXV y XXVI. 
Cursó un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).


jueves, 24 de mayo de 2018

Literatura: Dos mini ficciones

Por: José L. Avendaño


Kandinsky, ‘Composition VIII’ (1923)


Tractatus

Teniendo un lápiz en mano redacta sus ideas. En su trinchera, el humo de la batalla llega por los flancos. Con la hoguera se basta para escribir; el cuaderno rojo, deteriorado por el viaje, es su compañero. Piensa en las instrucciones de cocina de su madre y quiere usarlas de modelo. Lo que será el Tractatus Logico-Philosphicus se esboza. A su lado, su amante  lo abraza y besa.
En la portada dibuja primero el modelo de un avión moderno; después, a seres deformes con las extremidades desiguales: un Russell cabezón tomado de la mano con Gottlob Frege de labio exagerado. Por obviedad esto no aparecerá en la primera edición; así que después de un rato de reír lo borra.



El primer relojero

Su maestro Tales ya lo había sorprendido en Egipto, pero él se mostraba preocupado: su idea del Arche no lo dejaba dormir porque no lo convencía. Apegado a esto, contemplando cierta noche las ranuras del universo —las estrellas—, tuvo la revelación de que todo lo había comprendido mal. No obstante, su magna obra sería creada al fin. 

Al día siguiente y con ayuda del sol crea el concepto de reloj. Las sombras de los objetos le son de utilidad. La luz del éxito, al fin, cierne su vida.



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Sobre el autor:

José de Jesús López Avendaño nace el 18 de abril de 1994 en la ciudad de Salina Cruz, Oaxaca. Cursa la carrera de Lengua y Literatura Hispanoamericanas en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). 
Ha publicado en la revista literaria Monolito; en la revista Claroscuro; en la gaceta Letra suelta (UNACH). Ha sido ganador del 2° concurso de cuento No oyes contar un cuento organizado por la UNACH. 
Fue participante en el festival cultural La hojarasca en su segunda edición asistió a los Coloquios Cervantinos en sus ediciones XXV y XXVI. 
Actualmentecursa un diplomado en Creación literaria por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

miércoles, 9 de mayo de 2018

Literatura: Navaja (relato breve)

Por: Breigner Torres


Prisionero inocente - Violeta Parra

La caja con despensa, apoyo del gobierno, no llegó ese mes. La comida se había agotado hace unos días y mi sueldo hace una semana. Mis hijos lloraban y se quejaban de que tenían hambre. No sabía qué hacer, pues estaba desesperado por conseguir algo de comida y dinero.

Buscando en unos cajones viejos, esperanzado por hallar algunos billetes olvidados para comprar siquiera un poco de arroz y lograr calmar el hambre de mis pequeños, encontré otra cosa: una vieja navaja gris que mi padre me había obsequiado cuando niño. Una idea cruzó fugaz por mi mente y de inmediato se convirtió en un plan.

Estaba nervioso, pero a la vez decidido a hacerlo. Caminaba rápidamente por la acera viendo a todos lados. Entré a la tienda: la señora que atendía me miró con indiferencia y me acerqué. Pude alcanzar a entender que ella no tenía la mínima idea de lo que estaba por suceder. Saqué la navaja y la empuñé, salté el mostrador y tomé a la mujer por detrás, colocando la navaja en su cuello. Ella lloraba, pero le tapé la boca con un trapo para sofocar así el ruido de sus sollozos y le dije que se mantuviera en silencio, que no la lastimaría, y la solté. Corrió hacia la salida; la logré alcanzar antes que lograra escapar y clavé la navaja en su espalda. Simplemente se derrumbó y la sangre empezó a formar un charco a su alrededor. Entré en pánico y tomé lo más rápido que pude un poco de comida… arroz, pasta, unas latas de atún y metí todo en la primera bolsa que encontré. Salí corriendo de aquel lugar y fui a casa, cociné para mis hijos y comieron. ¡Hacía tiempo que no los veía tan felices!

Una hora más tarde, la policía llegó a mi departamento y me sacó de ahí.

Eso es todo, Señor Juez: Me declaro culpable de robo y homicidio; pero le ruego que cuiden a mis niños y los manden a un lugar seguro.


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Sobre el autor:

Breigner Torres
Nacido en 2001 (Venezuela). Escritor. Estudiante de bachillerato. Colaborador activo de la revista Palabrerías y Solsticio (por el momento), aunque  también tiene cuentas en Wattpad, Sweek, Tumblr. Maneja una página de Facebook, donde publica sus textos. Empezó a escribir lo que él llama «pseudo-escritura» a temprana edad dado a que sufre de espasmofemia y taquiladea, lo cual le dificulta el hablar en público de manera fluida.
Ha publicado su «pseudo-escritura» en algunas revistas y medios electrónicos. Preferentemente, habla sobre la sociedad y da miradas introspectivas al individualismo humano, por lo que ha llegado a ser catalogado como un «oscuro/emo».

Sus redes en: