Mostrando las entradas con la etiqueta Katerina Beaumont. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Katerina Beaumont. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de octubre de 2018

Poesía: Madrugadas sin aire...

Por: Katerina Beaumont


Los amantes (1928) - René Magritte

Salí a la calle buscando olvido
entre cada piedra, bajo los cantares del cielo.
Salí buscando disolver momentos en humo
en la bruma mortífera y el aliento inestable.
Salí buscando esconder tu imagen
sellarla entre árboles de metal y ausencia.
Pero tan solo una sombra bajo el sol ardiente
se quema y baila al compás de la agonía.

Salí buscando encontrar la nada,
pero en la prisión de mis pasos hallé tu risa,
contemplé tus ojos en los matices de la tarde
en los sueños y en el arte adiviné tu figura.

Escuché tu nombre en un susurro
que la brisa me acercaba para que le acariciase con mi pena,
el anhelo de la lluvia se escondía entre mis labios
hallé tantas cosas, que jamás desaparecieron.

— Bohe.



lunes, 20 de agosto de 2018

Poesía: Olvido

Por: Katerina Beaumont (Bohe)


La playa del olvido - Alberto Pancorbo


El mundo; canto efímero...
melodía intermitente 
para nuestras almas sordas y ciegas. 
Hay cosas frágiles, 
también perpetuas, 
cosas que estaban rotas sin siquiera saberlo. 
Entonces conocemos aquella utopía; 
la utopía falsa del olvido.

Los vidrios rotos, 
las promesas remendadas y las miradas perdidas 
lo buscan en algún punto, 
intentando aliviar el dolor 
con el néctar dulce de la inexistencia.
Lentamente los cuerpos se vuelven sombra 
y las sombras se alejan hasta volverse un recuerdo; 
pero éste también quiere olvidar.

¿Entonces a dónde iremos?
Si los caminos se hacen polvo 
y siguen una falsa utopía.
El olvido mismo huye de su concepto 
y desconoce su existencia, 
pero la existencia sin notarlo 
lentamente se entrega al reflejo inestable del olvido.

Bajo la lluvia de sonrisas, 
quisiera olvidar.
Entre el silencio y las palabras, 
quisiera olvidar.
Con las luces artificiales y los sonidos de la calle, 
quisiera olvidar.

Quisiera no querer,
pero ya olvidé por qué.


Bohe