sábado, 9 de abril de 2016

Literatura: Una curiosidad sobre 'Drácula' de Bram Stoker

Por: Arisbeth




Como casi todos sabemos, "Drácula" es el nombre de una novela de corte gótico-romántico, escrita de manera epistolar y publicada por el irlandés Bram Stoker hacia 1897.

En la literatura, el personaje de Drácula tiene algunos antecedentes que pasan por algunos textos de Teophile Gautier, Samuel Coleridge y John William Polidori; siendo tal vez los mas importantes los publicados por James Malcolm Rymer y Thomas Preskett Prest, quienes entre 1845 y 1847 escribieron una serie de entregas periodísticas bajo el título de "Varney el vampiro" y en donde podemos leer la historia de un Sir inglés movido por su sed de sangre humana.

Según cuentan algunas crónicas -citadas por Barbara Belford (2002) en su libro "Bram Stoker and the Man Who Was Dracula"- Stoker bién pudo haberse basado para confeccionar su novela en las conversaciones que mantuvo con un erudito húngaro llamado Arminius Vámbéry, quien sería el primero quien le hablara de Vlad Drăculea III Tepes "El Empalador", príncipe de la Transilvania, personaje histórico rumano y bastante popular allá por el siglo XV. 

miércoles, 6 de abril de 2016

Poesía: Sobresaltos - Tres poemas sin dueño

Por: Nelson Ballestas


Autumn Woods (óleo sobre tela 1886) - Albert Bierstadt

Hay un susurro en la brisa que duele
uno que araña la ventana y trastoca la imagen en el corazón
Su cariño es espeso y rompe la piel
ligera como un lienzo se adentra en el triángulo de la sala penumbra
¿Dónde, la voz que surcaba aquel cielo?
¿Y la mirada de niño infestada en brillo nostalgia?
La luna cambia a mirarme compasiva y tú
Tú desarmas el rostro del fuego, y el humo vaho marca la quebrada ventana
Besando de la nada el polvo
con lluvia
y yo con ramas secas

.......

Querrás una amante que se parezca a Alejandra
Y yo un camino por cruzar
Querrás el nombre del verano y ser lúgubre luz que incendia
Quédate atrás un instante, uno corto para perder la conciencia
Desden del mundo transitado
Cuando duermas, sabrás que alguien fue ciego
Y si no fue tu dios, no sé si yo al final
Y me desgasto las manos por una falsa promesa
que se conjuró al eco vacío
Una promesa que se hace donde no existo

......

Para la paz de un viernes, necesito entonar una canción
Creer en algún dios enorme, sofocar la mente en el suspiro
Para esa paz necesito un auxilio imprudente y contaminado en especias
Ese viernes, una ventana cerrada y otra abierta... Un pasillo largo, una puerta pequeña
Y el botón que ata a la luna a la espesa noche
Una lágrima que no sale
Un corazón afligido
Vino, mucho vino
Un pedazo de tierra en mis manos
Y de ese aire, no fresco, frío

Poesía: No fuiste tú...

Por: Helena Zirot



Itzayanna Valva (2013) - La sirena (óleo sobre tela 80x65)


No fuiste tú, náufrago de náufragos
Imagen mía del otro lado del espejo
No fuiste tú, dulce y cálida casa
Mansión de mil puertas cerradas
Castillo de murallas altísimas


No fueron tus manos
Pájaros alquímicos
Instrumentos de bondad y sapiencia
Ni fueron tus dedos
de yemas suaves
de mapas dactilares indescifrables
Ni tus palmas incendiarias de pieles dichosas


No fueron tampoco tus ojos de felino hambriento
Piedras magnéticas
Cafés como la mismísima tierra
Ni fue su manera de sonreírme
Como no me habían sonreído otros ojos antes


Ni fue tampoco tu boca
Hermética y curva como gota de lluvia
Manantial cristalino para el sediento
Cálido abismo donde se pierde el conocimiento
Destino de mis deseos más recurrentes


Fueron tus palabras, rojas como flechas
Hirientes como flores venenosas
Líquidas como la sangre que corre por nuestras venas
Fueron tus palabras, corazón de estrella
arrasadoras como el huracán de tu nombre
Certeras como el relámpago


Fueron tus palabras, y no tú
ni tus manos, ni tus ojos ni tu boca
Fueron tus palabras
terribles y telúricas
Fue el eco huérfano y negro
de aquel "Te amo... aunque no pueda ser"
quien me mantiene en vilo
Fueron tus palabras, y no tú
Ni tus manos, ni tus ojos, ni tu boca
Quienes no me dan esperanza
Fueron tus palabras, y no tú
Ni tus manos, ni tus ojos, ni tu boca
Quienes no me dan vida...
...pero tampoco muerte.


lunes, 4 de abril de 2016

Cine: El bello Japón y Shakespeare (reseña)

Por: Emilio Jaramillo

Escena de la película Trono de Sangre (Kumonosu-jô, 1957) de Akira Kurosawa


El bello Japón y Shakespeare

Japón ha dejado de ser una curiosidad artística y cultural:
es otra visión del mundo, distinta a la nuestra pero
no mejor ni peor.
Octavio Paz

Uno podría pensar que Japón y el mundo llamado "occidental" no tuvieron similitudes sino hasta su apertura en el período Meiji. Sin embargo, al revisar la historia nos damos cuenta de que el medioevo japonés es muy parecido al medioevo europeo. No solo por el modelo feudal que imperaba en ambos lugares, sino por la figura del guerrero que encarna unos valores nacionales: en Europa estaban los caballeros y en Japón los samuráis. 

Aunque el samurái no haya sido definido como tal hasta el período Edo, exist una casta de guerreros en la edad media que llegaron a encarnar unos valores nacionales que al día de hoy aún se conservan. El término samurái podía emplearse para hablar del Shogún, de los daimios, del Karô y de los rônin, todos guerreros, aunque diferenciados jerárquicamente. Antes del período Edo, se definió al samurái como noble; si bien el término guerrero que se usaba comúnmente en Japón es Bushido, después se establecería que el guerrero sería el samurái, no obstante, se siguió utilizando el bushido.

domingo, 3 de abril de 2016

Música: Herbert von Karajan, leyenda, mito y realidad a 108 años de su nacimiento

Por: Uriel Delac


Herbert von Karajan (1908-1989) - Foto cortesía de Deutsche Grammophon

El cinco de abril de 1908 nace en Salzburgo, Austria, uno de los artistas más prolíficos que se recuerden: Herbert von Karajan, considerado uno de los directores orquestales más importantes del siglo XX.

Controvertido por sus nexos con el nazismo, cuando era considerado un milagro musical, el director austríaco siempre fue polémico y sigue siéndolo a pesar de haber fallecido un 16 de julio de 1989. Su apasionada forma de acercarse a la música, su capacidad para arrancar las más brillantes sonoridades a la orquesta convertieron a Karajan en una figura de referencia, al grado que incluso se habla de un "sonido Karajan".

lunes, 28 de marzo de 2016

Literatura: La Piedra (cuento)

Por: Antonio G.

Beach in Pourville - Monet (1882)


I
Existió en otro tiempo una persona que anotaba todos sus pensamientos. Cualquier cosa que le viniera a la mente, él la escribía donde pudiera hacerlo. Era por eso que siempre cargaba con una hoja y un lápiz; los cuidaba como otros cuidarían a un perro, y lloraba cuando alguno de estos fieles compañeros no podían entregar más de sí; cuando el papel no daba más espacio, o cuando el lápiz terminaba sus funciones. Si por descuido uno se rompía o el otro se quebraba, las lágrimas le brotaban como a un niño que ha perdido su juguete preferido. Nadie sabía que detrás de su casa, en un patio pequeño, al lado de un árbol que parecía morir pero que no terminaba de hacerlo, él tenía tumbas para cada lápiz y cada hoja muerta.
Casi nunca comprendía lo que anotaba, aunque lo leyera una y otra vez. Colocaba el papel entre sus ya envejecidas manos y observaba con detenimiento cada letra, después las ordenaba de diferente manera, como si fueran un complicado anagrama, pero no lograba conjeturar ninguna idea.
Ya no trabajaba, sus fuerzas en esos momentos no le permitían desarrollar semejante tarea. En vez de eso, iba a la plaza cuando le daba la gana a ver nacer y morir el día. Subía las pupilas conforme el sol iba llegando al centro del cielo; andaba a ratos, obsequiaba alimento a las palomas y después volvía a sentarse para seguir el camino de los astros. Cuando las piernas le pesaban y los años le cerraban los párpados, huía a su cementerio para escapar de la ciudad y los ruidos, y era justo en esos instantes donde los pensamientos enterrados a medio terminar le traían otros vivos que tenía que anotar junto a los otros compañeros, sustitutos de los caídos.

domingo, 27 de marzo de 2016

Literatura: Destazando a "Soy Leyenda" (reseña)

AUTOR: Richard Matheson (1926-2013)
PAÍS: Estados Unidos
PUBLICACIÓN: (1954)
EDITORIAL: Editorial Planeta Mexicana, S. A., de C. V.
(Bajo el sello editorial Minotauro)
EDICIÓN: 2014
PÁGINAS: 180
ISBN: 978-968-13-4378-1


Novela dividida en cuatro partes, comprendidas entre Enero de 1976 hasta enero de 1979. Robert Neville ha sobrevivido a una pandemia bacteriológica, que ocurrió seis meses atrás, y ha convertido a los infectados vivos y muertos en vampiros, que noche tras noche atacan su casa con el afán de beber su sangre.

El ritmo narrativo es bastante lento, ya que la trama se centra más en la psique del personaje, en sus temores, reflexiones y en sus recuerdos que lo asaltan en desorden cuando se siente vulnerable, que en las amenazas cotidianas. Sobre todo en las necesidades afectivas.

La soledad y la vacuidad de una rutina, sin otro propósito más que sobrevivir, empujan a Robert Neville a coquetear con el suicidio o la locura, sin embargo una contraria fuerza interior lo incita a desenvolverse en su nueva realidad; ya sea alcoholizándose paliativamente o haciendo tareas fútiles que le ayuden a concentrarse en su presente, haciendo de lado su vida anterior y su futuro sin esperanza.

Más que una novela de terror y ciencia ficción, que contribuyó a través de George Romero a la revolución del cine zombi, el nihilismo es el común denominador de las tres primeras partes, que, casual o no, se encargan de mostrar con ejemplos las tres etapas que Martin Heidegger establece:

  1. El nihilismo como resultado de la negación de todos los valores vigentes: es el resultado de la duda y la desorientación.
  2. El nihilismo como auto-afirmación de esa negación inicial: es el momento de la reflexión de la razón.
  3. El nihilismo como punto de partida de una nueva valoración: es el momento de la intuición, que queda expresada en la voluntad de poder, en quien se expresa a su vez el valor de la voluntad. (Más que un punto de partida para una nueva valoración, lo que se pone en juego es en realidad una transmutación de valores, ya que para todo momento nuevo en la historia de la cultura es imposible partir de cero; por lo que los anteriores valores de Neville se "deslizaron" en cuanto a su significación para dar lugar a otros valores transmutados, de tal suerte que su encuentro con Ruth no le afectó de la misma manera que lo hubiera hecho de haber acontecido en cualquiera de las dos primeras partes de la historia) Este libro no reemplazará al estudio de dicha corriente filosófica, pero pudiera enriquecer el entendimiento de obras como Así habló Zaratustra; ya que acompañamos al protagonista de Soy leyenda en su transformación hacia el súper hombre.

El autor de esta reseña no pudo comprobar su hipótesis sobre la influencia de Jack London en Richard Matheson. No obstante, es posible que La peste escarlata, además de germinar una enfermedad que cubría de manchas rojas a los infectados y los mataba casi al instante, podría haber incubado en Richard Matheson las circunstancias infernales que enfrentaría Robert Neville en su auto-descubrimiento. 

Por lo que en la próxima entrega de "Destazando a:", el lector que desconozca a Jack London, quizá, se volverá adicto a sus obras.

viernes, 25 de marzo de 2016

Literatura: Transmutación (microcuento)


Por: Norma Barroso

TRANSMUTACIÓN


Bitácora de un héroe enmohecido: la luz del fuego se refleja en el cristal. Tira al aire la última moneda con apatía, da igual el resultado. Después de tanto caminar por calles lúgubres, intentando no caer en los charcos de barro y sangre, sorteando ruinas de edificios derrumbados, busca un lugar de descanso. Crucificado en el asfalto, una suave brisa le envuelve.


****

Ella cierra las ventanas, atranca las puertas, apaga las luces, pone un jazmín en su cabello y comienza el ritual sagrado. En el fondo una voz proveniente de una vieja grabadora. Recuesta en el lecho su cuerpo desnudo, sus dedos son pinceles que pintan una historia sobre su piel. Los espasmos se hacen presentes; con cada uno de ellos su boca repite las palabras que en la grabación se escuchan, hasta que en el punto culminante, la humedad eyectada cae al suelo.


****


Asfalto y carne se funden. Los pequeños hilos de sangre en sus extremidades se convierten en raíces. Su piel marchita de humo y polvo endurece; al tratar de pronunciar su nombre, un botón verde lo asfixia y justo en el suspiro final, una humedad que inunda el ambiente con olor a jazmines, convierte el botón en un sauce, y lo hace crecer.





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Artes Plásticas: La pintura de los Hermanos Morgun 1 - Katya Morgun

Por: Daphy
 
Fantasía de verano (óleo sobre tela 31 1/4 x 47)

Katya Morgun nació en 1982 en Nizhny Novgorod (la tercera ciudad más grande de Rusia) Tanto ella como su hermano gemelo, Slava, demostraron un marcado interés en el arte desde la temprana edad de tres años.  

En ese momento, la niña Katya comenzó su carrera de arte casi de manera instintiva manejando lápices de colores y acuarelas.
Luz de mañana (óleo sobre tela 55 1/2 x 40)
Al respecto, la pintora recuerda: "para mí pintar era algo completamente natural. Había veces que una voz me decía 'pinta', como si se tratase de una reflexión en voz baja que nacía de mí e iba hacia lo mas profundo de mi ser".

Posteriormente, de los siete a los quince años, Katya asistió a la escuela de arte en Nizhny Novgorod, capital del Volga en la Rusia Continental. En 1997 se graduó, recibiendo mención honorífica y el nivel más alto de excelencia pictórica. En 2002 se traslada a Moscú para estudiar en la prestigiosa Academia Rusa Glazunov de Pintura, Escultura y Arquitectura.  

Durante sus estudios en la Academia, le concedieron diplomas de honor por su participación en diversas exposiciones pictóricas en Rusia y Europa.
Brisa de verano (óleo sobre tela 38 x 28)
 De gran importancia para ella fue el año 2004, en que sus lienzos se exhibieron en la Tercera Exposición Rusa
celebrada en la ciudad de Yaroslav valiéndole el reconocimiento nacional y un diploma definitivo que la certificaba como una de las mejores artistas de su generación.

Su arte es ante todo nostálgico y muy cercano al romanticismo. Los trazos denotan un cierto aire realista y evocan escenas cotidianas en escenarios ensoñadores. Básicamente su técnica es óleo sobre tela y sus pinceladas son corridas (no utiliza el sobre-empaste) y suaves, tendiendo a difusas, para dar un toque evocador al ambiente. La paleta de colores es luminosa y el juego de claro-oscuros es balanceado. Sin duda es retratista nata, y su obsesión por los detalles otorga a sus pinturas una calidad excepcional. Sus modelos son exclusivamente mujeres y en sus gestos se advierte una tenue sensualidad disfrazada de evocación romántica.

Por todos estos motivos, Katya fue galardonada en el 2007 con el primer premio otorgado por el Ministerio de Cultura de la Federación Rusa. Hasta el año 2009 se dedicó plenamente a sus estudios académicos, y actualmente puede considerársele artista de tiempo completo.

Fascinación (óleo sobre tela 19.5 x 29 1/2)

jueves, 24 de marzo de 2016

Literatura: Mañana todavía (cuento)

Por: Jeff Cavadrio





Una ráfaga de luz termina con mi oscuro y solitario sueño. ¿Qué día es? Viernes, dice aquel cartel que se asoma a mi ventana, el que me ha acompañado cada mañana desde que habito en esta celda llamada casa. Ahí está, tan solitario y gris. ¿Hablo de mí o del cartel?, no lo sé, da lo mismo, somos idénticos. Al levantarme, mis huesos crujen a cada ligero movimiento. Los pasos que doy son una tortura, cada hueso emite un chasquido diferente acompañado siempre del agonizante llanto de mi alma, juntos forman una triste y desesperada sinfonía de dolor a un Tempo tardo. Esta mañana es la número setecientos treinta nueve, la percibo en una tonalidad de Do menor, sí, eso es, Do menor.  


Rumbo al podrido sillón marrón, que antes era blanco, observo el pequeño apartamento frío, lúgubre, adornado con un repulsivo hedor húmedo que no se ha ido desde que estoy aquí; maldigo a mis bastardos hijos por haberme abandonado en este desamparado rincón del infierno. Llego a duras penas al trono del destierro y empiezo a recordar un nombre vacío y cruel… Aria, eso es, Aria. Aquellos años donde recitaba con fervor tal nombre en ruinas, pasaron danzando en mi mente como cuando era joven. ¡Qué desgracia! Acordarme de mi juventud en estas circunstancias, no hay remedio, la tortura interna es lo que me mantiene cuerdo. Viene a mi mente algo más. Recuerdo cómo la acariciaba, ella tan dulce y serena me recibía tal cual girasol a los rayos del sol. Sí, esas maravillosas flores adornaban el mundo cuando era un infante y todo rebozaba de vida. Los valles verdes coloreaban el horizonte y los vientos cálidos hacían bailar toda planta mientras recibían al colosal astro. Un maravilloso espectáculo, sin duda… Ahora todo es triste y gris, donde hubo abundante flora, ahora pútridas yerbas incoloras se levantan, se meten por la ventana burlándose de mi pasado y recordándome mi afligida realidad. 


Recuerdo una última cosa, sí… su voz, ¡Oh, qué voz tan magnífica! Qué dicha el haberla oído en todo su esplendor, es lo único que opaca su negativo nombre. Aquella voz que me trajo tanta paz en su momento, ahora sólo me trae un nostálgico recuerdo. Quisiera volverla a acariciar y escuchar su tierna voz. Lamentablemente, es imposible, se ha ido para siempre… El melancólico sol no se mueve, aquí no hay más que día y sólo cuando cierro los ojos, se hace de noche. Hace mucho que dejé de llorar y de reír. Sentado en este sillón marrón observo el catre donde suelo concebir mis inexistentes sueños, y ahí está… aquella descompuesta masa de carne, de ahí viene el hedor que nunca se va. No hay nada que hacer, mañana todavía… todavía será viernes.